Si hay un libro que todo
aficionado a la historia debe leer es "La ciudad antigua" de
Fustel de Coulanges. Si bien es cierto es un libro extenso, su lectura es no sólo buena para alimentar nuestra erudición sino que además agrada enormemente al espíritu. El recorrido que hace Coulanges es alucinante, bellísimo con un lenguaje sutil cargada de esa hermosa erudición prístina. No es una tarea fácil, pero leyendo esta obra da la sensación de que a Coulanges no le fue difícil hacerlo.

La Ciudad Antigua nos habla de la evolución de la sociedad antigua y su organización religiosa, política y económica, nos habla de como un grupo de familias fue transformandose poco a poco en una ciudad con todo lo que ello conlleva. Coulanges atribuye como gen formador y sostenedor de la sociedad antigua a la religión.
Todo comienza con la primera etapa del mundo antiguo, cuando las diversas migraciones estaban de alguna manera más calmadas y los pueblos de la Europa mediterraneo se asentaban ya de forma casi definitiva. Aquí no había una conciencia de ciudad como un todo social, más bien se veía como la reunión de diversas familias, que eran el espacio en donde se desarrollaba el hombre.
La religión se presenta como el elemento unificador de la familia, recordemos que religión deriva del verbo latín
religare que significa "unir, ligar", por lo tanto de ahí se comprende que la religión sostiene toda la estructura familiar. El conjunto de costumbres, preces, sacrificiós, festividades y otros que se hacían en honor de los antepasados fundadores de las familias, eran parte de la identidad de cada una de ellas. Toda acción, hábito o relación con otro estaba establecida por la religión y esto no debía ser quebrantado, de lo contrario podría tener efectos nefastos para la familia. La familia era dirigida por el hombre, el
pater familia, pues él es el heredero y encargado de preservar dicho conjunto. Este conjunto de ordenamientos, costumbres, hábitos, en suma:la "identidad" familiar es lo que Coulanges llama
gens. La dignidad y poder del
pater familia se sostenía en la religión
Por otro lado, a pesar de este circulo familiar cerrado (Coulanges describe de mejor forma esta y otras etapas pero no entro en más detalles pues la idea es que lean el libro ;) )la familia se veía representada en la asamblea central por sus
pater familia. Él daba su parecer con respecto a al ordenamiento de la comunidad.
Sin embargo, este mismo orden social generaba en si mismo su propia transformación, ya que la
gens no consideraba a todos por igual, habían sectores sociales que quedaban al margen de esta estructura y que de a poco fueron aumentando en cantidad, generando presión a nivel religioso (no tenían una religión por lo tanto no tenía un elemento esencial de identidad)y a nivel político (no había participación política pues esta era tarea del
pater familia). Los plebeyos son una ejemplo claro de esto. Aquí es donde podemos ver la generación de dos polos, el conservador que se resiste a perder su identidad, su gens, y por otro el revolucionario, que quiere cambiar el orden de las cosas en pos de una mayor justicia y participación. Diversos hitos marcan el desarrollo de esta revolución y aquí Coulanges nos llena de emoción pues relata los hecho de una manera tal, que es como si estuvieramos en presencia de ellos.
Presionado por estos cambios la sociedad se va abriendo, generando espacios de participación a quienes no lo tenían. Los "apartados" ya cuentan con el derecho legitimo a tener culto y por lo tanto comienza a gestar su propia identidad. Estos cambios también modifican la estrategia política y económica de cada
civita. Expansiones, invasiones, guerras, tratados comerciales van en aumento. La religión poco a poco comienza a separarse del estado y este último comienza a regirse sólo por preceptos humanos con la consecuente inestabilidad. Pero la religión no sólo se separa del estado, sino que además, comienza a evolucionar desde sistemas cerrados a otros más abiertos y en donde pueden participar más personas. La rigidez que la había caracterizado en los primeros tiempos comienza a decaer. Aquí el cristianismo juega un papel fundamental en la transformación de la sociedad antigua, con su doctrina del amor al projimo derriba toda diferencia entre las personas y al mismo tiempo abre la puerta para que todos podamos adorar a un dios que nos ama a todos por igual.

Como dije anteriormente la mejor forma de comprender y maravillarnos con esto es leer
La Ciudad Antigua. A proposito de esto, haciendo un paréntesis, me ha sorprendido la cantidad de visitas que se han generado a partir de busquedas en
Google con frases como "resumen de Los Griegos", "resumen de Los Romanos", etc. Yo les digo ¡por favor! lean los libros no saben de lo que se pierden...
Terminando el paréntesis puedo decir que
La Ciudad Antigua es una gran obra bella en la forma como en el contenido. Compré este libro hace unos 5 años atrás, pero no me dí el tiempo de leerlo completamente, sólo leí lo que necesitaba para el examen de historia antigua que debía rendir cuando era una aspirante a Historiador profesional. Ahora me doy cuenta de cuanto vale realmente esta obra.
Gracias
Numa