miércoles, 2 de enero de 2008

5 minutos

Ayer fue 01 de enero , el primer día de este año que para muchos se ve esperanzador. Mi pesimismo-positivista me dice que va a ser fome igual que el que se fue, que Chile seguirá siendo no-gobernado, que tendré que levantarme temprano todos los días a la pega, que llegaré a la hora del queso a casa en las noches por el cuento de estudiar. Predecir o desear cosas para todo un año lo encuentro inútil e inútil es decir que tuve "mala cuea" porque no tuve lo que deseado. Es una forma fácil de, en buen chileno, sacarle el poto a la jeringa.

Hay algo que está claro: sólo 5 minutos bastan para transformar un buen día en un día de mierda y así ocurrió.

Ayer discutí con una de las personas que más amo en la vida, fue una discusión estúpida e irracional pero inevitable. Lamentablemente el choque de orgullos y egos y todo lo relacionado llevó a una ruptura que se ve a largo plazo. Mi orgullo me dice que no debo dar pie atrás, mi amor por esa persona tampoco. Reconocer nuestros errores es muy fácil, lo díficil es compremeterse a enmendarlos y más aún evitar que se repitan. Cuando vea una asomo de eso en ti, mi orgullo se hará a un lado.

Nunca me imaginé que terminaría escribiendo algo tan personal aquí, eso quiere decir que fue bastante fuerte el choque.

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